Mitos y verdades sobre la diabetes

A continuación algunos mitos y verdades de la diabetes que seguramente ha escuchado, y que es necesario saber si son ciertas.


MITOS Y VERDADES DE LA DIABETES


Realidades sobre la diabetes

¿La diabetes se hereda?



Realidad: La carga genética es un factor que no puede modificarse. Entre 40 y 45% de los pacientes hijos de padres diabéticos desarrollan el mal. No se desanime. El problema se da cuando se añaden todos los demás ingredientes que se pueden cambiar, como sobrepeso, hipertensión y sedentarismo.


¿La insulina produce disfunción sexual?



Realidad: Es mentira que esta sustancia genere el problema. Se origina por el mal control de la enfermedad, ya que los niveles elevados de glucosa producen alteraciones en la circulación. El daño a los nervios que van a los órganos sexuales produce disfunción eréctil en los hombres; las mujeres se ven afectadas también: los nervios pélvicos dañados provocan frigidez y dolor durante las relaciones.

¿Prediabetes es igual a diabetes?



Realidad: No, pero no puede darse el lujo de subir de peso, no hacer ejercicio, fumar y poseer niveles de grasas alterados. Al mismo tiempo, estudios realizados aseguran que se puede evitar o retrasar la aparición de la diabetes al perder peso, realizar actividad física y tener niveles normales de glucosa en la sangre.


¿La insulina provoca ceguera?



Realidad: Se tiene esta creencia porque cuando aumenta la glucosa se afectan los líquidos oculares, los cuales se adaptan a ver de esta forma. Al momento que se regula esta sustancia, hay una descompensación y la persona tiene menor calidad visual. Lo anterior es resultado de un mal control de la enfermedad, ya que los niveles excesivos de azúcar dañan los vasos sanguíneos de la retina, padecimiento conocido como retinopatía diabética. Para prevenir complicaciones hay que practicar un examen de la vista con dilatación de pupila por lo menos una vez al año.


¿Una impresión fuerte, un susto o un coraje puede causar diabetes?



Realidad: Estos acontecimientos son el detonador de la enfermedad: El estrés momentáneo produce hormonas catecolaminas que liberan más glucosa. Si se combinan con los factores de riesgo como la genética, la obesidad o una vida sedentaria, el suceso desagradable sólo hará que se haga evidente el padecimiento.


¿Remojar los pies ayuda?



Realidad: Este remedio podría ser contraproducente porque genera humedad, la cual acarrea hongos, infecciones y a la larga úlceras. La mejor forma de calmar las molestias provocadas por la mala circulación es caminar con unos zapatos cómodos, tener una valoración del médico internista o de un ortopedista para que vea si es recomendable el uso de plantillas para tener menos traumatismo en los pies. Para calmar las molestias y dar alivio a las piernas cansadas puede darse un masaje con una crema humectante.


¿La insulina se receta cuando la enfermedad está muy avanzada?



Realidad: No existe relación entre la insulina y el avance de la enfermedad. Se indica en ciertos casos; por ejemplo, cuando el paciente no responde a las tabletas, en personas donde cuesta mucho trabajo controlarla, la insulina es uno de los medicamentos más útiles. También se emplea en individuos que tienen diabetes tipo 1, ya que ellos no producen la hormona y es necesario administrarla vía subcutánea para regular los niveles de azúcar.

Anuncios:

¿Comer mucha azúcar produce diabetes?



Realidad: Esta idea es errónea. No es que tengamos tal cual azúcar en la sangre, son niveles de glucosa los cuales se forman a base de carbohidratos simples o complejos. La enfermedad se da cuando el metabolismo no es capaz de producir o generar suficiente insulina, una hormona encargada de transportar la glucosa a las células.


¿Si tomo píldoras y me inyecto insulina puedo comer de todo?



Realidad: Los cuidados en la diabetes son integrales. "La dieta y ejercicio son las bases y los medicamentos orales e insulina los complementos". Las pastillas no hacen el trabajo por sí solas, para tener un control de la enfermedad se necesita cambiar el estilo de vida.


¿Si tengo diabetes puedo comer dulce?



• Realidad: El azúcar y miel ocasionan un aumento de glucosa en la sangre, por lo que es mejor no consumirlos, pero puede suplir el sabor azucarado con chicles, pastillas, chocolates o galletas elaborados con sucralosa o fructuosa, que no afectan su salud. Además, para satisfacer ese antojo, pruebe preparar su postre favorito con menos calorías al usar Splenda, edulcorante sin calorías granulado (hay varias opciones), que le servirá para cocinar, hornear y hacer mezclas.


¿Las mujeres que padecieron diabetes gestacional desarrollan la enfermedad eventualmente?



Realidad: Al igual que las personas con resistencia a la insulina, las mujeres que padecieron la gestacional corren el riesgo de presentar esta enfermedad en los siguientes 12 años. Aunque generalmente recuperan su salud después del parto, 35% padecerá diabetes tipo 2 una vez que nazca el bebé. Del mismo modo, el peligro de presentarla aumenta 50% y predispone a sus pequeños a engordar o a volverse diabéticos.

¿Puedo comer fruta que contenga mucha azúcar?



Realidad: Por supuesto que puede comerla. Hay algunas que recomendamos ingerir con moderación, como el mango y mamey, ya que tienen más azúcar, pero le sugerimos cambiarlas por pera, manzana o uvas. Del mismo modo se aconseja que las consuma frescas en lugar de enlatadas, ya que el almíbar contiene más dulce.


¿Es grave la diabetes tipo 2? ¿Necesita muchos cuidados?



Realidad: No existe un tipo de diabetes menos dañino que otro, ambos requieren de la misma cautela para, mantenerse sana (alimentación balanceada, ejercicio y medicamentos). La diferencia radica en que los pacientes con diabetes tipo 1 necesitan forzosamente administrarse insulina, mientras que las personas con la 2 en muchos casos no requieren de esta sustancia para controlar el padecimiento. Recuerde que ambas requieren la misma atención, ya que mal atendidas presentan las mismas complicaciones.


¿Es bueno someterse a un plan alimenticio especial?



Realidad: Los diabéticos, al igual que quienes gozan de salud, tienen que moderarse y llevar una alimentación saludable que consista en ingerir de 40 a 60% de las calorías provenientes de los carbohidratos, 20% de proteínas y menos de 30% de la grasa, lo más recomendable es consultar un nutriólogo, es la mejor forma de obtener un régimen que se adapte a usted y su familia: todos saldrán beneficiados.

Enlaces patrocinados:

Promocionados:

Anuncios: