Síntomas del síndrome del nido en el embarazo

¿Qué es el síndrome del nido? Si de repente, sientes unas irrefrenables ganas de limpiar toda la casa e incluso de cambiar la decoración. Si es así, y estas en el último mes de tu embarazo, es posible que tengas el "síndrome del nido".

Estos son los síntomas y como aliviar el síndrome del nido embarazo.


Qué es el síndrome del nido en el embarazo

Síntomas del síndrome del nido en el embarazo:



• Compulsividad: Sientes un ímpetu totalmente irrefrenable por llevar a cabo inmediatamente las tareas que se te acaban de ocurrir: fregar, limpieza general, planchar, redecorar, pintar, cocinar...

• Como mucha energía: A pesar de que estas ya en la recta final del embarazo, te encuentras repleta de fuerzas para dedicarte a dejar la casa en perfecto estado para la llegada del nuevo miembro de la familia: tu bebé.

• Todo en su lugar: Te fijas en detalles y rincones de la casa (especialmente los elevados) que habían pasado inadvertidos para ti hasta entonces y que en ese momento se convierten en prioridad.

• A cualquier hora: Sea la hora que sea, te afanas en dejarlo todo limpio y ordenado; e incluso puedes llegar a despertarte de madrugada con la intención de hacer algo.

• A toda marcha: Te invade cierto nerviosismo ante la sensación de que debes tenerlo todo preparado para la inminente llegada de tu hijo y te obsesiona que no te vaya a dar tiempo a todo.

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Cómo tratar y sobrellevar el síndrome del síndrome del nido en el embarazo:



• No subas a lugares altos para limpiar o coger cualquier objeto. Y ten especial cuidado con las escaleras.

• No te extralimites. Al menor síntoma de cansancio, deja de hacer la actividad que estés realizando en ese instante. Recuerda, lo más importante en este momento eres tu y tu bebé.

• No arquees la espalda para agacharte. Mantén la espalda recta y flexiona las siempre las rodillas cuando te agaches.

• No dejes de realizar otras actividades que puedan distraerte y relajarte por limpiarla casa. Programa un día a la semana para hacer lo que te de tiempo y deja el recto para otro día cualquiera.

• No cojas peso y tampoco arrastres muebles u objetos pesados.

• Ten precaución con los productos de limpieza que utilices: pueden resultar tóxicos en tu estado.

• No realices tareas a medianoche. Si te despiertas con unas ganas irresistibles de pasar la aspiradora o limpiar el baño de madrugada, limítate a apuntarlo en la agenda para el día siguiente.

• No te cargues con todas las tareas domésticas habituales. Si puedes, contrata a una persona para que te ayude o pide la colaboración de tu pareja o familia para realizar el trabajo domestico.

• No centres tu mirada en el polvo. Pasa el dedo por el mueble y resiste la tentación. Conseguirás no caer en la limpieza desmedida provocada por tu estado.

• No te avergüences de lo que sientes, no es nada raro. No te obsesiones buscando comportamientos extraños en lo que haces. ¡se te pasará muy pronto!

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