Dieta para la hipertensión arterial

Aunque no se puede hablar de ningún alimento especifico que, como tal, ayude a controlar la hipertensión en si misma, si que hay una serie de hábitos alimenticios que contribuyen a mejorar el perfil de riesgo cardiovascular.


Dieta para reducir la hipertensión arterial

Alimentación e hipertensión:




Lleve una alimentación baja en grasas:



• Tanto para el buen estado de sus arterias como para su salud en general, debe reducir su ingesta total de grasas entre un 15 y un 30 por ciento.


Introduzca la harina de avena en su dieta:



• Empezar el día con un bol de cereales de avena puede contribuir a hacer descender el colesterol.
• La FDA norteamericana confirmó recientemente que la fibra soluble que procede de la harina de avena puede ayudar a disminuir el riesgo de ataque cardiaco.

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Cuidado con el tipo de grasa que consume:



• Al menos de un tercio de la grasa que consumimos debería ser saturada (mantequilla, carne roja), menos de un tercio poliinsaturada (maíz y aceite de girasol) y el resto monoinsaturadas (aceite de olivo).
• Ya que los ácidos grasos formados cuando los aceites líquidos, se transforman en dos, como en la margarina, se están perfilando como un factor de riesgo cardiaco.


Amplíe su ingesta de fibra:



• La fibra soluble presente en las manzanas, la cebada, las judías, los arándanos, las lentejas secas, la avena y las peras parece ser que reduce los niveles totales de colesterol LDL.


Opta por el pescado:



• Los ácidos grasos omega-3, que se encuentran en el salmón y otros pescados de agua fría, pueden reducir el riesgo de ataques cardiacos.
• Sin embargo, se recomienda consumir preparados de aceite de pescado en pastillas, puntualizando que lo mejor escomer pescado dos veces a la semana.


Muchos fitoquímicos:



• Se encuentran en productos que contienen soya y en las cebollas, ajos y otros tubérculos, y pueden ser un arma poderosa frente a la enfermedad cardiaca.


Vitaminas:



• La vitamina E, que se encuentra en vegetales de hoja verde, germen de trigo y nueces hace que el LDL (colesterol malo) se acumule menos en las paredes arteriales.
• Mientras tanto, el acido fólico (que se encuentra en las verduras de hoja verde y legumbres) puede ayudar a regular los niveles elevados de homocisteína, que según investigadores alemanes, puede ser un factor de riesgo cardiovascular.

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